Durante toda mi epoca de estudiante pensaba, e idealizaba mi media naranja, despues por varios caminos por donde he pasado, me han enseñado que es un error grave el esperar la media naranja, el complemento, como quieran llamarlo. ¿Pero por que?

Por que como comente en un blog, buscar el complemento es simplemente aceptarnos que no estamos completos, que necesitamos buscar en alguien lo que nos falta para ser felices.

A mi me encantaba andar de enamorado (bueno, aca le llamamos cabron), por que me encantaba  como me sentia, segun yo, me sentia bien. Eso es lo que sentia, pero en en el fondo, despues aprendi, me sentia inseguro, solo y otros adjetivos poco agradables. Por eso no me importaba hacer daño, con tal de satisfacer mis necesidades.

Pero realmente yo no estaba feliz. Y todo esto tiene un punto. No se debe de esperar que nadie complemente nuestra vida, vivan plenos. Y como ejemplo, a mi me encantaban chavas seguras de si mismas, que no estaban fastidiando detras de uno, o constantemente llamando. Y creo es igual para las mujeres. Bueno, pues primero debemos de ser nosotros seguros de nosotros mismos.

Y vamos, no es facil, es un camino largo el que se debe de recorrer para encontrar una identidad libre de prejuicios, sobre todo prejuicios de nosotros mismos. Pero el primer paso es reconocernos, aceptar nuestras debilidades, y descubrir por que las tenemos. Querernos, por que si no nos queremos estaremos aceptando parejas que nos maltraten o que simplemente no nos quieran, pero por temor a no encontrar a alguien más, por compromiso, por costumbre. Cada uno de nosotros merece lo mejor, y para poder recibir eso debemos aprender a dar lo mejor de nosotros.

Así que suerte con su otra naranja, y por cierto, los principes azules no existen.